Él, de buen talante, fue, sin chistar. Siempre tiene las mejores intenciones y lo que quería era ayudar. Yo lo acompañé porque después íbamos a otro sitio y en la casa de mi madre íbamos a estar sólo unos momentos. (A mí no me hace nada bien entrar a esa casa. Se respira muy mala onda. Uno sale de ahí sin energías)

Nos abrió la puerta y nos hizo pasar.
A ella siempre la pone un poco ansiosa y de mal humor sentir la presencia de mi papá en SU casa, pero como necesitaba el favor, intentó disimularlo al máximo.
Le indicó el lugar donde tenía que agujerear (ella ya había hecho una marca en la pared con un lápiz en el lugar exacto en donde quería que se perforara la pared) y le mostró qué era lo que quería poner en ese sitio.
La cocina estaba pegadita al baño, por lo que, cuando mi papá empezó a trabajar con la máquina eléctrica que penetró en la pared sin problemas, no advirtió que del otro lado estaba el caño del inodoro y que estaba perforándolo también. Así fue que, cuando terminó con el primer orificio, un chorro de agua comenzó a mojar toda la pared nueva del departamento recién estrenado.
Mi mamá reaccionó como una loca:
- ¡MIRÁ LO QUE HACÉS! ¡ME ROMPISTE EL CAÑO! ¡TE HUBIERAS FIJADO!
- Pero yo perforé donde estaba marcado…
- ¿PERO TE HUBIERAS DADO CUENTA? ¿AHORA QUE HAGO?
- Bueno, voy a tratar de arreglarlo, de poner algo para que deje de salir el agua…
Lo hizo y la humedad que chorreaba cesó, pero no los gritos de mi mamá:
- TE LLAMÉ PARA QUE ME AYUDES A PONER UNA REPISA NO PARA QUE ME DESTRUYAS EL DEPARTAMENTO NUEVO!
- ¡Pero cómo iba yo a saber…!
Al ver así a mi mamá, Bibi, mi hermana menor, se sumó a los reclamos, y encima con llanto:
- ¡SOS UN BRUTO, PAPÁ! ¡ME ROMPISTE MI CASA!
Para finalizar con la escena, mi mamá lo empujó de la espalda hasta la puerta de salida (yo salí también) y le dijo:
- ¡FUERA! ¡NO TE LLAMO MÁS! ¡PARA QUE ME HAGAS ESTOS DESASTRES…! ¡PARA QUE ME ROMPAS TODO…!
Así que nos fuimos. Buscamos un lugar lindo y entretenido para ir a pasear y donde pudiéramos recuperar un poco las energías que esa mujer nos absorbe cada vez que estamos en las inmediaciones de su presencia….
